Sra.
PRESIDENTA (Alarcia).-
Para corroborar lo que acaban de señalar los integrantes de la
Junta Consultiva del PAMI se encuentra presente el doctor Adolfo
Saadia, que es cardiocirujano, quien nos va a plantear un
problema muy grave que se está presentando en su sector, que brinda
una de las prestaciones más importantes que reciben los jubilados.
Tiene la palabra el doctor Saadia.
Sr.
SAADIA.-
Señora presidenta: soy vicepresidente del Colegio Argentino de
Cirujanos Cardiovasculares. Seguramente muchos de ustedes nos
habrán visto porque el lunes 4 de marzo hicimos una conferencia
de prensa y en algunos medios salió una información equivocada,
ya que se habló de un paro de cardiocirujanos, lo cual no se ajusta
a la realidad. Nosotros simplemente queríamos hacer un llamado
de atención. Por eso se trató de una protesta frente a algo que
viene ocurriendo desde hace muchas semanas pues en la mayoría
de los centros no se opera, mal podía ser un paro. Me refiero
a la falta de elementos para efectuar cirugía cardiovascular.
En el país prácticamente no se pueden hacer operaciones de ese
tipo, y la gente del PAMI lo debe saber muy bien. Digo esto por
dos razones fundamentales. En primer término, porque se han agotado
los insumos en los depósitos y en los lugares de trabajo. En segundo
lugar, porque el costo que tienen en estos momentos llegó a cifras
astronómicas. Lo que recién mencionaban sobre los marcapasos es
un pequeño detalle dentro de un conjunto de situaciones graves.
T.10
Para sintetizar un poco el concepto les comento que en algunos
lugares -podría nombrarlos pero sería alejarme del meollo de la
cuestión- hay listas de espera para acceder a esta cirugía que
superan el año y hasta el año y medio. Es un eufemismo llamarlas
"listas de espera", porque en realidad se espera a ver
cómo va a morir la persona que debe ser intervenida. En los lugares
donde se hace esta cirugía, prácticamente en este momento no se
puede hacer ya sea por los costos o porque no hay elementos.
No los quiero entretener; la señora presidenta de la comisión
tuvo la gentileza de invitarme a participar. Me parece importante
hablar de estas cosas. Esta especialidad no está introducida en
nuestra sociedad como rutina, es particular y cara, pero trata
de salvar la vida de mucha gente.
Quiero añadir algo a esto, y lo digo con un poco de prevención.
Los honorarios y algunos sueldos tienen atrasos en sus pagos de
un año y hasta un año y medio, y no hablo del PAMI porque entraríamos
en otra cuestión. Los cirujanos, que no somos gente de fortuna,
estamos en una situación realmente precaria, y ésta es otra realidad
que estamos viviendo.
En septiembre del año 2000 el Colegio Argentino de Cirujanos Cardiovasculares
presentó un proyecto a la Cámara de Diputados para la creacion
del Fonacica, que es un fondo conformado por el aporte de un peso
por mes por habitante de los diferentes sistemas de salud. Dicho
fondo tendría una magnitud tal que permitiría hacer diagnósticos,
tratamientos y rehabilitación de todos los enfermos de este tipo
de patología, que en este momento es la primera causa de muerte
en el país. Lamentablemente no tenemos estadísticas adecuadas.
Al pensar en el Fonacica tomamos distintos elementos. En Uruguay
funciona bien un sistema semejante desde hace veinte años. Acá
lo podríamos hacer, no con dineros nuevos, sino con el dinero
que ya existe, tomando este peso y administrándolo correctamente.
Los cardiocirujanos del colegio decimos que debemos participar
en la organización y administración de ese dinero, porque si no
es adecuadamente administrado, correctamente ubicado y controlado
será inútil, y lamentablemente tenemos experiencias al respecto.
Pregunta .- ¿De dónde saldrían esos fondos?
Sr.
SAADIA.- De lo que ya hay. Por ejemplo, tomemos
el PAMI. ¿Cuántos "viejitos" somos en el país? Tres millones.
Cada uno de ellos pondría un peso de lo que ya se ha descontado
de los sueldos, Calculen ustedes para cuántas cosas podría utilizarse
ese aporte de tres millones de personas por mes, bien administrado.
Está demostrado que en nuestro país se gastan cifras parecidas
a las que se gastan en Canadá, que tiene un excelentísimo sistema
de salud. Si nosotros utilizáramos correctamente el dinero que
aquí se gasta en salud -o se despilfarra, en algunos casos-, la
situación sería otra. No olviden que en nuestro país se están
gastando siete mil millones de dólares anuales solamente en medicamentos.
T.11 Si utilizáramos adecuadamente el dinero que se destina
al área de la salud, todos los señores que estamos en este sector
de la sala estaríamos brillantes y en las mejores condiciones
de vida.
Sr.
VITALE.-
Quisiera saber cómo se integraría ese fondo.
Sr.
SAADIA.- Yo dí el ejemplo del PAMI para hacer una aclaración.
Agregue a esto las obras sociales, las que pondrían un peso por
cada uno de sus afiliados, aunque estoy dando cifras aleatorias.
Sume todo y tendríamos cifras de tal magnitud que en un cálculo
grosero nos permitiría implementar una excelente prestación para
esta especialidad, que es una parte del problema de salud que
tenemos en nuestro país.
Aclaro que yo estoy hablando como parte de este Colegio de Cardiocirujanos
dentro de una especialidad que hoy en día está en una situación
crítica desde todo punto de vista según lo he referido antes.
No sé si he sido claro, el proyecto está, fue presentado
en Diputados en septiembre del año 2000, y creo que con el dinero
que ya existe, bien administrado y bien utilizado, se podría dar
solución a todos estos problemas en los hospitales, en primer
término, y en aquellos otros lugares donde se hacen estas cirugías.
Sra.
PRESIDENTA (Alarcia).-
Sería importante que nos hiciera llegar una copia de ese proyecto
para que lo pudiéramos evaluar en la comisión.
Sr.
SAADIA.- De acuerdo.
Sra.
PRESIDENTA (Alarcia).- Le agradezco su colaboración,
doctor Saadia.