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HISTORIAS DE LA CIRUGÍA CARDIOVASCULAR

Euriclides de Jesus Zerbini, maestro latinoamericano
por el Dr. Miguel Angel Lucas

   En 1965, Hugo R. Mercado, mi maestro y amigo, invitó a Zerbini al Primer Curso de Cirugía Cardíaca del Hospital Militar Central. Por entonces el gran hombre paulista era el líder quirúrgico en Latinoamérica. Se gestó una amistad muy grande entre ambos.

  Un gran número de cirujanos argentinos inició su aprendizaje con Zerbini en su servicio del Hospital das Clínicas de San Pablo, que se prolongaba por las tardes en la Benficencia Portuguesa.

   En el año 1968 encargamos y adquirimos una bomba de circulación extracorpórea en su Centro. La fabricaba Seigo Suzuki, uno de los ayudantes de Zerbini. Viajé en Julio a San Pablo para verla en funcionamiento y traerla al Hospital Ferroviario Central, su adquirente. Pasé más de un mes y medio, pidiendo, suplicando, hasta al final amenazando y exigiendo al siempre sonriente japonesito Suzuki, para que cumpliera la promesa de entregar la bomba que necesitábamos y cuya demora se prolongaba; el taller estaba en el subsuelo del Hospital das Clínicas y los pedidos de bombas similares llegaban desde toda América del Sur.

   Mientras tanto, no perdí el tiempo, aproveché para ver operar a Zerbini, escuchar sus atinados consejos a los jóvenes, y documentar la gran experiencia que en su Servicio desarrollaba con eficacia. Cimentaba toda su acción con dos cardiólogos superlativos, Radi Macruz y Fulvio Pileggi, que le seleccionaban todos los casos. Sus ayudantes cercanos eran: Magnus, Sergio D´Almeida Oliveira y por las mañanas en el Hospital das Clínicas: Verginelli y el argentino Miguel Barbero; todos integraban su staff cercano.

   Había un clima extraño en el Servicio, estaban calladamente preparándose para realizar el primer trasplante cardíaco en el Brasil. Por las tardes continuaban con la labor en el Sanatorio privado de la Beneficencia Portuguesa, allí lo acompañaban Sergio D´Almeida y Magnus. El perfusionista era Santos, un moreno bonachón que con su escarabajo Volskwagen me trasladaba a menudo.

   Un martes por la tarde, Zerbini había programado una sola cirugía: un cáncer de pulmón, apical superior derecho. Los numerosos visitantes habituales despreciaron esa cirugía y no fueron. Yo, por el contrario, sentí curiosidad de verlo operar un cáncer de pulmón y asistí como pasante a la Cirugía. Le ayudaba Sergio. El anestesista había colocado una guía de suero en el dorso de su mano izquierda. Zerbini comenzó la cirugía y se encontró con un tumor adherido a la aurícula derecha; al intentar despegarlo, se desgarró la pared posterior de la aurícula, le colocó rápidamente un clamp hemostático curvo. Todo entró en calma, pero le pidió a Sergio que fuera de inmediato a preparar la bomba de ciruculación extracorpórea. En la sala de Cirugía sólo estábamos, el hijo del paciente (un médico clínico brasileño) y yo.

   Al ver la ¨batata¨ del anestesista, pedí permiso al Dr. Zerbini para canalizar al paciente en el codo, me autorizó, así que me cambié, canalicé el enfermo y comenzamos con apoyo de sueros y sangre. Al rato llegó Sergio con la bomba extracorpórea armada. Zerbini gentilemente me pidió que lo ayudara en la cirugía, colocó al paciente en bomba, efectuó la neumonectomía derecha, y reparó la pared auricular desgarrada con toda maestría. Todo siguió en calma, y el paciente fue enviado a Recuperación.

   Cuando fuimos a tomar un cafesinho, estábamos con Sergio y don Euríclides me dijo:
   “... sabe Dr. Lucas que estamos procurando hacer un trasplante cardíaco en el Hospital das Clínicas; usted señor está invitado a participar de todas las reuniones previas y si durante su estadía se concreta y llega el donante, el señor puede participar de la cirugía..."

   El sábado 28 de Agosto de 1968, hacia el mediodía, Zerbini trasplantó a Joao Ferreira un paciente que esperó más de tres meses con una miocardiopatía dilatada presuntamente chagásica, para recibir su trasplante cardíaco. Este fue el inicio del gran centro del Corazón de San Pablo, eje de la Cirugía cardíaca en Brasil.

   Yo por azar del destino, asistí a esa cirugía y ese mismo sábado a la tardecita regresaba a Buenos Aires con nuestra primera bomba de circulación extracorpórea del Hospital Ferroviario...

   Sea nuestro homenaje parte, del de tantos cirujanos argentinos que encontraron en Zerbini el apoyo inicial de su vida quirúrgica...

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Catamarca 536 - Buenos Aires - Argentina - Teléfono: (0054 11) 4931 5066 - Tel./Fax: (0054 11) 4931 2560

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