Mahels
Molins, genio y figura
por el Dr. Miguel Angel Lucas
Hoy
debatimos en los ambientes científicos, cual es el precedimiento
eficaz, para realizar la revascularización carotídea,
¿es el abordaje quirúrgico directo, o los métodos
endoluminales con el implante de stents...?
La
discusión está entablada, aquellos que superamos
muchas horas de cirugías en millares de enfermos con insuficiencia
cerebrovascular, hemos ajustado técnicas mejorado la morbi-mortalidad,
hemos discutido acerca de la protección cerebral, si utilizamos
a no shunt, si operamos con anestesia local o general... Pero,
olvidamos con el fragor de las batallas quirúrgicas, el
primer hito histórico de revascularización eficaz
en el mundo.
En
el año 1951, un argentino de ascendencia catalana, Mahels
Molins, con una espigada figura, alto, algo desgarbado,
asumía en su apellido "Molinos", la genialidad
y prestancia de Don Quijote arremetiendo contra la enfermedad
cerebrovascular.
Junto
con el Dr. Carrea, prestigioso neurocirujano argentino que diagnosticó
al paciente, planearon y concretaron la primera cirugía
de revascularización carotídea en el mundo.
Consistió
técnicamente en resecar el segmento aterocálcico
de la bifurcación carotídea y ligar el segmento
inicial de la carótida interna, para luego anastomosar
la carótida externa en forma término-terminal con
la arteria carótida interna distal, con excelente evolución
del paciente. Fue una recanalización carotídea
por reemplazo aloplástico, la publicación de Carrea,
Molins y Murphy.
Rob
y Eastcott,
ingleses, creían ser los primeros cirujanos del mundo que
habían realizado la cirugía de revascularización
carotídea, pero con nobleza, fueron quienes personalmente
en un Congreso de la especialidad en El Cairo, Egipto, aseveraron
la prioridad universal, para nuestro Mahels Molins.
Personalmente
en 1981, participé en Atenas, en una Mesa Redonda que presidiera
Rob, sobre revascularización carotídea, era el Congreso
Mundial de Angiología y Cirugía Cardiovascular.
Presentábamos entonces nuestros primeros 21 casos de revascularización
sucesiva de lesiones bilaterales, en un total de 450 cirugías
realizadas por nuestro grupo desde 1958.
Nos
acompañaba en la sala el Dr. Juan Carlos Chachques, recién
egresado de nuestro Servicio -Cátedra, radicado desde entonces,
por méritos de concurso en París. Nuestra alegría
fue muy grande, cuando Rob reiteró públicamente
el hecho real histórico de la primacía de la cirugía
argentina en este capítulo de la medicina. Molins
no realizó solamente ese logro, en 1961 concretó
en el Instituto de Investigaciones Médicas del Dr. Alfredo
Lanari, el primer transplante renal en la Argentina.
Era
un hombre diferente, no gustaba de las lisonjas, tenía
pocos amigos, pero valiosos. Con Rubén Siano Quirós,
compartieron una amistad fraterna.
Cuando
inicié un programa de trasplantes renales en 1977, junto
con el nefrólogo Jorge Rodó y el urólogo
José Garcés, fui a verlo operar al Instituto de
Investigaciones, no sólo permitió que viera su técnica,
al compás de sus largos y ágiles dedos, parecidos
a los de Denton Cooley, me aconsejaba que ligara las venas afluentes
posteriores de la ilíaca externa para tener mejor movilidad
en la anastomosis de la vena renal del injerto.
Recuerdo
una anécdota graciosa, Molins vivía en pleno centro
de Buenos Aires, creo que en Callao y Santa Fe, tenía como
hobbie cultivar plantas en su balcón. Alguién le
comentó que era buen abono el emplear sangre en la tierra
de los cultivos, pidió entonces dos unidades vencidas de
glóbulos en Hemoterapia de su hospital, que fueron colocadas
por Mahels en las macetas de su casa. Horas más tarde,
su esposa que desconocía el hecho, regó generosamente
las plantas, y poco después, un grupo de curiosos espantados,
llamó a la policía y tuvieron que explicar Molins
y señora el misterio del goteo de sangre desde el borde
del balcón, en plena Santa Fe y Callao!!!
Aquel
año de 1951, debe de haber soplado en distintos lugares
del mundo el espíritu de sabiduría, porque dentro
de los primados mundiales: J. Oudot publicó su primer by
pass aortoilíaco exitoso con homoinjerto; O. C. Julian
realizó el primer by pass fémoro poplíteo
viable y E. J. Wylie la tromboendarterectomía princeps
del cono aórtico, reforzando la adventicia con un manguito
de fascia lata.
Aquel
primado de Mahels Molins, se mantuvo permeable, con éxito
más de 15 años en el paciente intervenido. Perdurará
el genial acontecimiento en los anales de la historia de la medicina
por siempre...
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