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HOMENAJE AL DR. ALFONSO ALBANESE 
El
viernes 1° de agosto de 2003 en un homenaje realizado en la
Sede del CACCV, se designó al Dr. Alfonso Albanese Cirujano
Maestro de la Cirugía Cardiovascular.
La
apertura del acto estuvo a cargo del Presidente del CACCV, Dr. Jorge
Trainini, mientras que el Dr. Adolfo Saadia fue quien dirigió
el homenaje al Maestro:
El
CACCV ha considerado un deber resaltar los valores que forman parte
de nuestra identidad y que son patrimonio de cultura y educación,
adjudicándoles la jerarquía que realmente tienen.
La figura de nuestro homenajeado forma parte de los anales de la
cirugía y es uno de los cimientos sobre los que se construyó la
Cirugía Cardiovascular en nuestra Argentina.
Los
argentinos poseemos un patrimonio y una tradición valiosos; redescubrir
esta riqueza y mostrarla como parte de nuestra historia a las nuevas
generaciones debemos considerarlo un deber.
Vivimos
el año 2003 y es frecuente que mencionemos acontecimientos ocurridos
en el siglo pasado como algo habitual: sucede que muchos de nosotros
hemos sido testigos y partícipes de buena parte de ese período.
Cuando
recordamos el desarrollo de la cirugía cardiovascular debemos indefectiblemente
hacerlo con mención a la ultima mitad del siglo XX.
El
desarrollo que tuvo la medicina en un lapso históricamente corto,
como han sido los últimos 50- 60 años, representa un adelanto mucho
mas significativo que el producido en varios siglos anteriores.
El gran salto que nos lleva a lo que hoy se ha transformado en rutina,
como la CCV, es el producto de los aportes y el trabajo de muchos
profesionales en el ámbito de la tecnociencia, palabra que actualmente
engloba a dos ámbitos del saber, indispensables e inseparables en
el desarrollo del progreso, y la CCV es un ejemplo adecuado para
demostrarlo.
Hoy
consideramos no solo una necesidad, sino también un deber ofrecerle
al Dr. Alfonso Albanese nuestro homenaje y agradecimiento por su
labor como Maestro y cirujano de avanzada, que supo tener inquietudes,
investigando en todo lo nuevo, hace mas de 50 Años.
Él, como otros médicos, permitieron que nuestro país fuera pionero
en muchos aspectos de la medicina.
El
trabajo creativo de esos médicos debe ser considerado en su real
dimensión especialmente por los que están en la plenitud de su carrera
quirúrgica, pues son los que reciben la síntesis de esa labor realizada
desde hace 60/ 70 años y hoy tienen el beneficio de poder utilizarlo,
a mas del privilegio de conocer a sus figuras creadoras.
Alfonso Albanese, maestro referente desde nuestra época estudiantil,
cuando nos disputábamos el lugar para ver mejor sus disecciones
y sus pizarrones dibujados con tizas de colores que terminaban siendo
obras anatómicas que nadie quería borrar.
Corría el año 1946 y Alfonso Albanese todavía era el disector de
las clases del profesor de anatomía topográfica el Dr Eugenio Galli.
Tarea que desarrollo durante más de 20 años.
Su
tesis analizando las laminas del cuello, concepto de laminas anatómicas
que mas tarde, con la suma de otros conocimientos, nos permitió
manejar en la mesa de cirugía, con plena seguridad, situaciones
difíciles, con un concepto anatómico que nos abría los secretos
de la disciplina quirúrgica.
En el servicio de cirugía del Hospital P. Fiorito
y bajo su dirección se desarrolló una escuela quirúrgica que rememoraba
la del Hospital Rawson, creada por los Drs. Enrique y Ricardo Finochietto,
sus maestros .
Si no hubiera sido por causas burocráticas
de exigencias inadecuadas, tan habituales en nuestro país, que frenaron
su desarrollo y malograron ese propósito, no habría dudas que hubiera
superado su tiempo en la creación de una moderna escuela de cirugía.
A pesar de ello en ese tiempo el trabajo; las
clases de cirugía- Anatomía y experimentales en animales, la avalancha
de enfermos que acudían de todo el país para ser tratados en ese
Servicio de cirugía del Hospital Fiorito y la intensidad de la tarea,
dejaron una siembra de cirujanos que, a semejanza de su maestro
Ricardo Finochietto, se fue trasladando a los discípulos de sus
discípulos.
El
concepto de maestro refiere al que educa brindando con generosidad
como algo natural, con pasión.
Una pasión que no se extingue después de enseñar
toda una vida: hoy a los 97 años sigue haciéndolo con la misma fruición
que lo hacia en la década del 30, diariamente, a los alumnos que
comienzan a transitar la medicina en su primera materia.
Enseñar
anatomía una, materia-arte, donde la disección es una creación.
Cada artesano pone su conocimiento y habilidades y esculpe una informe
pieza formolizada, amasándola durante horas o días para terminar
creando una hermosa obra anatómica con un objetivo noble, el mostrar
los caminos de la curación.
Es
durante el siglo pasado, en 1906 cuando nace Alfonso Roque Albanese,
a los cuatro años llega al país de su Italia natal como tantos de
nuestros familiares inmigrantes, adoptando a la Argentina como su
lugar, donde va a desarrollar una carrera tan destacada en el ámbito
de las ciencias médicas.
Su origen modesto que relató tantas veces,
mencionando con orgullo su viejo barrio del Abasto, donde se crió
y trabajó junto a su familia, y desarrolló sus primeros estudios
y luego la brillante carrera universitaria, que para su padre culmina
al participar de la transmisión por TV de la primera operación televisada
en Latinoamérica.
Corría el año 1950 cuando Albanese padre mirándolo comentaba orgulloso
de su hijo el "tanito", como le decía cariñosamente, ya entonces
el gran cirujano.
Es en el año 1950 cuando realiza la operación de coartación de aorta
desde el Hospital Rivadavia, televisada y recibida en el Congreso
Argentino de Cirugía; en la Facultad de medicina; el Hotel Plaza
y el Hotel Alvear; fue relatada por Ricardo Finochietto.
1950/ 51 son los años de los cursos de cirugía cardiovasculares,
los primeros que se realizan y concurren a ellos profesionales luego
destacados cirujanos Latinoamericanos.
Tenemos el privilegio de homenajear al maestro, a uno de los grandes
cirujanos que tiene nuestro país, y uno de los mas grandes creadores
de la anatomía humana que posee la medicina actual.
La sencillez es una característica y una norma de su vida, como
la producción de técnicas e instrumentos que suplantaban lo que
no se poseía en los momentos críticos de escasez.
Las actuales mostraciones en la cátedra de anatomía, siguen siendo
la continuación apasionada por la enseñanza: mostraba, hace unos
pocos días, julio de 2003, un preparado recreado en papel para los
chicos, como les dice cariñosamente "para que aprendieran funcionalmente
las paredes abdominales".
Como
hermosa imagen, guardamos siempre el recuerdo de las primeras veces
cuando lo veíamos operar, con tanta sencillez que invitaba a copiar
sus movimientos, y recién se comprendían en su valor cuando comprobábamos,
al tratar de hacerlo que, no eran las mismas manos las que se movían
con esa segura destreza.
Hoy seguimos estando
frente a Un Maestro bueno y un buen Maestro, severo y respetable:
Alfonso Albanese
Dr.
Adolfo Saadia
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