Grupo
de contención terapéutica para pacientes a la espera de cirugía
cardiovascular
EQUIPO
DE PSICOPROFILAXIS QUIRÚRGICA
Servicio
de Salud Mental
Lic.
Ada Santiso
Lic. Lucila Vitali
Lic. Estela Araneo
De
la difícil situación Nacional que atraviesa el país, surge el
Decreto de Necesidad y Urgencia N° 486 que declara la Emergencia
Sanitaria Nacional hasta el 31 de diciembre de 2002. El objetivo
de dicho decreto es garantizar a la población argentina el acceso
a los bienes y servicios básicos para la conservación de la salud,
intentando por este medio, por ejemplo, reestablecer el suministro
de medicamentos e insumos en las instituciones públicas.
La realidad al día de la
fecha es que no se ha podido garantizar el suministro de insumos
acorde a las necesidades de la población, surgiendo como consecuencia
en nuestro ámbito, una larga lista de espera para cirugías cardiovasculares.
Debido a esta situación los pacientes ven postergada la posibilidad
de mejorar su calidad de vida con la prontitud que cada caso particular
requiere.
Actualmente,
el Servicio de Cirugía Cardiovascular de nuestro hospital cuenta
con una lista de espera de 40 pacientes con severas patologías.
Ante
la imposibilidad de concreción de la cirugía esperada, el Equipo
de Psicoprofilaxis Quirúrgica que se ocupa de la preparación psicológica
del paciente, ha instrumentado una nueva modalidad de abordaje,
ya no en relación a la situación quirúrgica específica sino vinculada
a sostener el tiempo de espera y la incertidumbre que esta situación
genera.
Una
vez que el equipo profesional se encuentra en conocimiento de
la patología cardiaca y tras la evaluación de, la problemática
particular, familiar y social de cada paciente, teniendo en cuenta
la estructura de personalidad de base del enfermo, cómo así también,
qué vivencia tiene de su enfermedad, se lo incluye en el grupo
o bien se determina su contención individualmente por no considerarse
favorable su participación para sí mismo o para los demás pacientes.
Esta
modalidad, consiste, en un Grupo Terapéutico abierto, a todos
aquellos pacientes que deseen integrarse. La frecuencia de los
encuentros es semanal y los pacientes pueden concurrir solos,
o acompañados por algún familiar.
Se
trata de un dispositivo que, incluye desde su encuadre, la posibilidad
de facilitar la restitución del deseo, como así también dar apoyo
para que se sientan contenidos frente a la pérdida de referentes
y legalidad, con la consecuente, angustia, desazón
y desamparo que esta situación genera.
Evitando efectos psicopatológicos, no deseados,
que se pueden manifestar bajo la forma de:
-
Una errónea culpabilización
y vergüenza por la pérdida de la salud, con conductas
de aislamiento
y autodenigración.
-
Sentimiento de dependencia
familiar y social. Impotencia
por tener que aceptar una realidad no deseada.
-
Autoagresión,
o bien, la pura y compasiva
victimización.
-
Pérdida de proyecto,
familiar, laboral y social.
Es sabido por nosotros,
que, el umbral de tolerancia para el procesamiento de las emociones,
en pacientes cardíacos, se ve vulnerado, por ello, los objetivos
que nos hemos propuesto para el grupo de contención terapéutica
son:
-
Se intenta evitar la depresión severa,
como respuesta patológica, a la dramática situación que vivencian,
a través de la socialización de la angustia, como así también
desestructurar, la posible paralización o inercia ante este
futuro incierto, que puede devenir en una baja de la capacidad
de pensar y entender, dificultando la posibilidad de responder
a lo externo traumático, con conductas adecuadas y operativas.
- Que el
grupo, pueda elaborar estrategias, para
convertir este tiempo que amenaza su integridad psicofísica
en actitudes positivas para el cuidado de su salud y posterior
cirugía, así como motivar a la realización de tareas creativas
y estabilizantes, de manera tal, que esta vivencia quede internalizada
como una experiencia de vida y no como la detención de la misma.
-
Contención familiar. Es
otro aspecto del abordaje del grupo terapéutico, ya que la familia,
también atraviesa y se involucro en esta problemática, no pudiendo,
a veces, brindar un adecuado acompañamiento al paciente. Es
por ello que se los convoca abiertamente a participar de estos
encuentros.
De
lo trabajado hasta el momento, en estos "procesos terapéuticos"
en curso, observamos que los mismos facilitan la modificación
de conductas y actitudes, en beneficio de la reducción del riesgo
quirúrgico y posquirúrgico; ya que se detectaron motivaciones
inconscientes, que conducían a los pacientes a conductas de riesgo
para su patología cardiaca, a fin de lograr una cirugía de urgencia.
Consideramos que esta crisis,
no será patológica, mientras que no altere la capacidad de transformar
y transformarse activamente,- se pueda conservar
la percepción de sufrimiento, como parte de la vida y con un sentido,
no viéndose obturada la capacidad de proyectarse hacia el futuro
creativamente.